29 mar. 2014

Celestials / Celestiales.


Historia.

Los Celestiales son una raza de viajeros espaciales con aspecto humanoide a pesar de su procedencia alienígena. Todos los Celestiales tienen un poder cósmico enorme, que les equipara a algunas de las entidades cósmicas más poderosas existentes. Los Celestiales miden unos dos mil pies de altura el más pequeño, y todos ellos tienen una armadura externa, la composición de la cual parece emanar de algún lugar del hiperespacio de donde la Mujer Invisible extrae la energía para formar sus campos de fuerza, al venir del mismo lugar, Susan Richards pudo usar esa energía para abrir una brecha en la armadura de un Celestial y así entrar en su interior. 

El Dios Asgardiano Thor entró en una ocasión en el interior de la armadura de Exitar, y no encontró un organismo del tipo humanoide, sino que pareció entrar en una dimensión aparte, eso sí, después de recorrer un largo trecho encontró lo que parecía ser el cerebro del Celestial, algo parecido le sucedió a Susan Richards y sus compañeros cuando atacaron a los Celestiales para ayudar a los Vigilantes.

Por lo que se sabe, los Celestiales han visitado la Tierra en al menos cuatro ocasiones diferentes en el pasado, y en cada una de esas ocasiones han alterado el rumbo de la historia. La Primera Hueste de los Celestiales llegó a la Tierra hace aproximadamente un millón de años, para realizar experimentos sobre la raza predominante en la Tierra, y para analizar a dicha raza, que resultó ser la raza humana. 

El Celestial llamado Gammenon cogió a varios especímenes de los primitivos humanos, y los llevó a su nave nodriza, analizaron sus genes. Viendo la versatilidad de los genes humanos, el Celestial llamado Ziran el Probador, alteró los genes de los humanos, creando una de las razas evolucionadas a partir de la humanidad, los Desviantes, intentando comprobar los límites de la adaptabilidad de los humanos. 

Después, Nezzar el Calculador pasó a experimentar con los pre humanos deseando probar la longevidad y la dureza de los pre humanos, estos experimentos dieron lugar a la creación de los Eternos. Por último, con los últimos especímenes, Oneg el Sondeador introdujo en los pre humanos un gen latente que les permitirá después de cientos de años de evolución desarrollarse en algo superior. Tras estos experimentos, los Celestiales dejaron en libertad a sus cobayas y se marcharon de nuevo al espacio.

La Segunda Hueste de los Celestiales llegó a la Tierra hace unos 20.000 años, para comprobar los resultados de sus experimentos, una vez llegaron a la Tierra, vieron que había una raza predominante, los Desviantes, que tenían esclavizada a la humanidad, que solo resistía en el enclave conocido como Atlantis, mientras que los Eternos vivían aislados de las otras dos razas. Al ver la llegada de los Celestiales, los Desviantes los consideraron enemigos, y les atacaron con sus armas, los Celestiales como represalia arrojaron sobre la mayor ciudad Desviante una poderosa bomba que destruyó la ciudad. La explosión de esta bomba, en combinación con unos sucesos acontecidos en Atlantis, provocaron el Gran Cataclismo que hundió Atlantis.

La Tercera Hueste de los Celestiales llegó unos mil años de nuevo para juzgar si sus creaciones merecían continuar viviendo, su llegada fue percibida por los Eternos, una de sus creaciones, que trabajando en combinación con los patriarcas de los panteones incas, olímpicos y asgardianos intentaron evitar que los Celestiales destruyeran la Tierra si el juicio resultaba desfavorable. 

La Tercera Hueste fue recibida por un contingente de los patriarcas de los panteones de la Tierra, entre los que se encontraban Odín de los Asgardianos y Zeus de los Olímpicos. Los Celestiales finalmente volvieron al espacio, pero no antes de ordenar a los patriarcas que no interfirieran en los asuntos de la Tierra, como resultado de esto, la mayoría de los Panteones abandonaron a sus seguidores en la Tierra, y con el tiempo cayeron en el olvido.


La Cuarta Hueste de los Celestiales llegó a la Tierra en años recientes, para estudiar a la raza humana, en la que el gen latente instalado años atrás debía haber evolucionado ya en algunos especímenes. La llegada de los Celestiales, y la posible destrucción de la Tierra puso de nuevo en guardia tanto a los Eternos como a los patriarcas de los panteones, así, los Eternos se reunieron en la Uni Mente, intentando repeler a los Celestiales, pero fueron rechazados, y su líder Zuras murió en el combate. Mientras las matriarcas de los panteones buscaban entre los humanos a aquellos especímenes mas perfectos, los patriarcas intentaban detener a los Celestiales, así, Odín reunió la esencia vital de todos los Asgardianos (excepto Thor) en el interior del ser conocido como el Destructor, sin embargo los Celestiales lo derrotaron. 

Finalmente, la llegada de las matriarcas portando a doce niños perfectos (los llamados Jóvenes Dioses) puso fin a la crisis, los Celestiales juzgaron digna a la humanidad, y se marcharon llevándose consigo a los Jóvenes Dioses. Esta fue la última visita de los Celestiales a la Tierra, sin embargo se sabe que los experimentos genéticos llevados a cabo en la Tierra no han sido los único, así, el poderoso Imperio Skrull también ha sido resultado de un experimento Celestial. Se supo también que los Celestiales habían creado a la raza de la Cofradía evolucionándolos a partir de las bacterias, como un método más de exterminio de mundos.

Los Celestiales, al igual que en la Tierra, también han vuelto a dichos planetas para juzgar si eran dignos de sobrevivir, antes de la destrucción de un planeta, se le somete a un juicio que dura aproximadamente unos 50 años, el juicio lo lleva a cabo el juez de los Celestiales, Arishem. Si Arishem considera indigno al planeta, emite el juicio desfavorable, poniendo el pulgar de su mano derecha hacia abajo, en dicho pulgar tiene grabadas unas runas que contienen la fórmula para la destrucción del mundo, esta fórmula es transmitida a Exitar el Exterminador, que procede a la destrucción del mundo. 

Así, los Celestiales visitaron varios planetas, la manera en que localizan estos planetas es desconocida, aunque en una ocasión, los Celestiales llegaron hasta la Tierra siguiendo una especie de faro o guía, que habían dejado en su anterior visita, situado en Perú y activado por unos Eternos, entre los que se encontraba Ajak, que tenían esa misión específica. Se ignora si lo hacen en todos los planetas a los que van, o solamente lo han hecho en la Tierra.

Los Celestiales llegaron a varios planetas, destruyendo aquellos que no consideraban dignos, mencionaremos dos de ellos ya que se vieron envueltos superseres humanos en el conflicto. El primero de ellos fue el planeta Pangoria, hogar de cientos de alienígenas, y refugio de piratas y ladrones espaciales. A dicho planeta llegó accidentalmente Thor, en vísperas de la destrucción por parte de los Celestiales. Thor se enfrentó a uno de los Celestiales, Arishem el Juez, y a pesar de desplegar casi todo su arsenal no pudo derrotar a Arishem, al poco, llegó Exitar, el Celestial encargado de la destrucción de Pangoria. 

Con un esfuerzo supremo Thor logró abrir una brecha en la armadura del Celestial, el Dios del Trueno entró en el interior de Exitar, y allí, después de hacer frente a las distintas defensas que intentaban echarle, logró llegar hasta lo que parecía ser el cerebro del Celestial, que estaba recubierto por un material de igual dureza que el de la armadura. Usando la energía de su martillo, reforzada por el Cinturón de Poder, Thor atacó el cerebro y logró destrozar la envuelta exterior, pero el precio fue muy elevado, ya que el martillo fue destruido al no poder contener las increíbles energías desarrolladas. 

Thor se lanzó con las manos desnudas intentando derrotar al Celestial, pero este lo expulsó de su cuerpo antes de que pudiera hacerlo, dada la facilidad con que lo hizo, es probable que hubiera podido hacerlo en cualquier momento, pero por alguna razón no lo hizo. Tras la derrota de Thor, Exitar procedió a destruir a los habitantes de Pangoria, extendiendo sobre el planeta un manto de muerte, que acabó con todos los habitantes del planeta que no eran dignos de vivir, dejando con vida a aquellos que si lo merecían, Thor entre ellos, y convirtiendo el planeta en un paraíso para los supervivientes. Los Celestiales aprovecharon la visita de Thor para crear un duplicado genético del Dios del Trueno, que después de devolver el martillo a su aspecto original, advirtió a Thor del peligro de entrometerse en los asuntos de los Celestiales.

Factor-X también se vio envuelto en los asuntos de los Celestiales, así, se descubrió que la nave en la que vivía Factor-X y que habían arrebatado a Apocalipsis, era en realidad un instrumento de los Celestiales. Cuando esto la reclamaron, Factor-X que se encontraba en su interior, fue trasladada a la otra punta del espacio, donde se encontraban los Celestiales, estos, al notar que los terrestres estaban el interior de su nave, los expulsaron de ella, llevándoles a la superficie del planeta que estaban a punto de juzgar. Factor-X se vio entonces envuelto en la guerra civil que se desarrollaba en el planeta entre las dos facciones dominantes, y por el cual los Celestiales habían considerado que debía ser destruido. Después de superar diversos obstáculos, Factor-X logró que ambas facciones se unieran para hacer frente a los Celestiales, al ver que la raza predominante del planeta había logrado superar sus diferencias y unirse en un fin común, los Celestiales decidieron que el planeta era digno de sobrevivir.


Se desconoce todo acerca de la procedencia de los Celestiales, así como el número de Celestiales que existen, se conocen el nombre y función de diez de ellos: Arishem el Juez, Gammenon el Recolector, Oneg el Sondeador, Narger el Medidor, Eson el Buscador, Ziran el Probador, Jemiah el Analizador, Tetral el Supervisor, El Que Está Por Encima De Todos, Nezzar el Calculador, Arishem el Exterminador. Además hay otros tres Celestiales dignos de mención, aunque se desconoce su nombre, el primero de ellos es un Celestial que fue ejecutado por el poder conjunto de sus compañeros, ya que se mostró en contra de los actos de los demás Celestiales. El segundo de estos Celestiales es el Celestial Negro, o el Celestial Durmiente, que permanece oculto en el interior de una montaña en la Tierra.

El tercer Celestial digno de mención, es el único del que se tiene constancia de como fue su nacimiento. Todo empezó durante la Guerra de la Evolución, cuando en la batalla final Hércules y el Alto Evolucionador evolucionaron hasta un nivel extremo, y fueron expulsados al espacio. Al parecer en el espacio fueron atrapados por los Celestiales, que los introdujeron en unos receptáculos, para que formaran parte del Celestial que estaba a punto de nacer. Los servidores del Alto Evolucionador, los Caballeros de Wundargore, localizaron la presencia de su señor en el espacio, y pidieron la ayuda de Thor para rescatarle a él y a su amigo Hércules. 

El Dios del Trueno acompañado de los Caballeros de Wundargore y de Eric Masterson viajó al espacio, hasta llegar a la llamada Galaxia Negra, allí tuvieron que hacer frente a una serie de amenazas, que Thor reconocería después como amenazas similares a las que había combatido en el interior de Exitar, para después encontrar los receptáculos donde estaban Hércules y el Alto Evolucionador, Thor usó su martillo y los liberó a los dos, tras lo cual regresaron a la Tierra. Sin embargo, pronto Hércules y Thor fueron requeridos por un enviado de los Celestiales, el duplicado genético de Thor, para que ambos viajaran a la Galaxia Negra. Allí los dos dioses se encontraron conque el Alto Evolucionador ya estaba allí, investigando los secretos de la Galaxia Negra, secretos que quedaron pronto desvelados. La Galaxia Negra finalmente desapareció, para pasar a formar el interior de un nuevo Celestial, que pronto se unió a sus compañeros.

Al parecer el líder de los Celestiales es El Que Está Por Encima De Todos, el cual permaneció dentro de la Nave Nodriza de los Celestiales durante la visita de estos a la Tierra, comandando la partida de Celestiales que bajó a la Tierra Arishem. El poder de los Celestiales es inconmensurable, cada uno de ellos aguantó un ataque frontal por parte de los Eternos y los Asgardianos, y Arishem ha demostrado ser capaz de abrir portales dimensionales, o sellar otros ya existentes, como amenazó con hacer con los portales que unían reinos como Asgard u Olimpia, con la Tierra. Los Celestiales no han demostrado capacidad para viajar en el tiempo, pero sin embargo, ya que Arishem estuvo juzgando 50 años a Pangoria, y en ese tiempo visitó también la Tierra, parece que los Celestiales tienen la habilidad de estar en varios lugares al mismo tiempo.

Otra muestra del poder de los Celestiales, es su capacidad para crear ilusiones en las mentes de los humanos, o el hecho de que erradicaran de la mente de los humanos cualquier recuerdo de su venida, así, solo los Eternos, los dioses de los panteones y algunos humanos tienen constancia de la llegada de los Celestiales. El poder de los Celestiales los equipara a seres cósmicos de increíble poder. Así, los Celestiales fueron convocados junto a otros seres como Galactus, el Extraño, Kronos, el Amo del Orden y Señor del Caos, Eternidad, etc. Para hacer frente a la amenaza de Thanos, el Titán Loco, que había obtenido un enorme poder gracias al Guantelete del Infinito.

A pesar de su increíble poder, los Celestiales no son indestructibles, ya que en durante la venida de la Tercera Hueste a la Tierra, uno de ellos fue destruido por el poder conjunto de sus compañeros, al mostrar un comportamiento rebelde con los actos de sus congéneres.

Los Celestiales han utilizado en varias ocasiones a peones o emisarios para sus actos, a veces creados por ellos mismos, como los duplicados genéticos de Thor, al que usaron primero para devolverle su martillo y después para convocarle a la Galaxia Negra, y que acabaría muriendo a manos del Matadioses, un ser que se jactaba de haber matado a varios Celestiales. Este es el caso también del duplicado genético de Susan Richards, que fue el encargado de explicarle a la Mujer Invisible la guerra que habían mantenido durante miles de años los Celestiales contra los Vigilantes, que habían reunido su poder en un ser conocido como Uno, para intentar acelerar el Big Crunch, un cataclismo cósmico similar al Big Bang. 

Susan Richards se encontró a su duplicado genético cuando acompañada por la Antorcha Humana, Nathan Richards, Lyja y Devos entraron en el interior de Exitar el Exterminador, y gracias a la ayuda de sus compañeros logró llegar hasta el cerebro de Exitar. Allí fue donde el Celestial creó su duplicado genético y le explicó las razones de la batalla. Susan Richards, después de que Exitar matara a Uno, decidió que debía mantener el equilibrio cósmico, y destruyó el cerebro de Exitar obligándole a abandonar este plano de la existencia, y aplazando la consecución de la guerra entre Celestiales y Vigilantes varios miles de años.

En otras ocasiones los Celestiales utilizan a otros seres como emisarios, como en el caso de Gilgamesh, al que después de curar de las heridas sufridas durante un combate contra los Desviantes, lo enviaron de nuevo junto a los Eternos, con la orden de no interferir en los asuntos de los Celestiales.

Los Celestiales se han presentado ellos mismos en contadas ocasiones entre los humanos, una de estas ocasiones fue cuando los Celestiales intentaron reclutar a Franklin Richards, un niño humano que había demostrado tener un poder latente similar al de los Celestiales, y que con su increíble poder había creado una dimensión de bolsillo, donde había enviado a los héroes presuntamente fallecidos durante los acontecimientos de Onslaught. 


Entonces fue enviada un Celestial con aspecto de una joven, para intentar convencer a Franklin de que se uniera a ellos, y de que debía destruir uno de los mundos, el real o el de la dimensión paralela, lo que causó el inmediato rechazo de Franklin, que no quería destruir ninguno de los dos mundos ya que en ellos vivían seres vivos. Finalmente, conmovida por la compasión de Franklin, la Celestial decidió salvar ambos mundos, devolviendo al mundo real a los héroes refugiados, y sumiéndose en un sueño eterno, durante el que estudiaría la dimensión de bolsillo, salvándola así de la muerte.

Los Celestiales deben haber visitado miles de mundos, de los cuales no se tiene constancia, al igual que tampoco se tiene conocimiento si los Celestiales regresarán de nuevo a la Tierra para juzgarla.

La raza de los Celestiales al completo formó parte del grupo de entidades cósmicas que se reunieron para tramar contra Thanos, que se había hecho con el poder absoluto del Corazón del Universo venerado por la Órden Celestial. Varios miembros de los Celestiales participaron también en la lucha suicida contra Thanos, pero poco pudieron hacer ya que todos ellos fueron derrotados por el poder absoluto del que disponía el Titán Loco.

Poderes y habilidades.

Los celestiales son seres extremadamente poderosos que poseen un exoesqueleto humanoide gigantesco. Su capacidad está determinada por tener el poder de modificar los compuestos primarios genéticos de los seres vivos para conferir a dicho ser la capacidad de la evolución. Una vez se ha modificado a una determinada raza, se transforman en jueces de la futura civilización. De encontrarla peligrosa para el orden cósmico, se confieren el derecho a destruirla a ella y su/s planeta/s. 


La tecnologia de Apocalypse es de origen Celestial. 

Creado por Jack Kirby.
Año 1976.

Collector / El Coleccionista.


Historia.

Como todos los Primigenios del universo, el origen del Coleccionista se remonta a muchos millones de años atrás. Se sabe que es uno de los últimos supervivientes de una de las primeras razas sentientes en aparecer tras el Big Bang que dio lugar a la formación del Universo tal y como lo conocemos ahora. Virtualmente inmortal, el Coleccionista permaneció durante el primer milenio de su existencia junto a su esposa Matani y a su hija Carina, en el mundo que habían elegido para instalar su hogar. Cuando Carina creció y alcanzó la suficiente madurez, marchó del planeta donde vivían para vivir su propia vida, poco después Matani moriría. Esto sumió al Coleccionista en un periodo de confusión, ya que creía que Matani era inmortal, al igual que él, y que si ella había muerto, él también podría hacerlo. 

Después de largo tiempo meditando, el Coleccionista comprendió que un importante factor para que los Primigenios sobrevivieran, eran las ganas de vivir, tener un motivo para ello, y su esposa no lo tenía, su larga vida había acabado por quitarle esas ganas. Decidido a no sucumbir al mismo mal que su esposa, el Coleccionista meditó a que podía dedicar su vida para darle un significado. Fue entonces cuando el Coleccionista tuvo una visión, en la que vio como un ser con un increíble poder destruía toda la vida en el Universo. 

Para evitar que esto sucediera, el Coleccionista decidió dedicar su vida a coleccionar seres vivientes y artefactos de todo el Universo conocido, para que se conservaran después de la destrucción del Universo. Así, si su visión se cumplía, el podría repoblar el Universo, y dotarle del conocimiento y de la cultura que tuvo en el pasado.

El Coleccionista construyó una nave enorme donde poder colocar el fruto de su trabajo, y a continuación se dedicó a viajar por todo el espacio, deteniéndose en cada planeta habitado, recogiendo y coleccionando la forma de vida más representativa. En pocos años, la nave del Coleccionista estaba llena, y hubo de detener su viaje para ampliar la capacidad de su nave para su colección. Finalmente, con la ayuda de sus robots gigantes, obtenidos en el planeta Cron, el Coleccionista convirtió algunos de estos mundos deshabitados en museos gigantes, el Coleccionista llegó a tener hasta diez de esos planetas-museo con especímenes y artefactos de cientos de miles de planetas.

A lo largo de millones de años, la pasión del Coleccionista por "coleccionar", se volvió más y más obsesiva, llegando a perder de vista la razón original por la que empezó a coleccionar. El primer contacto del Coleccionista con los supereseres de la Tierra tuvo lugar cuando ordenó a uno de sus aliados ocasionales, el Escarabajo, capturar a uno de los Vengadores, la Avispa. El Coleccionista pretendía adquirir a los Vengadores ya que serían el colofón para su colección. Para ello, se sirvió de la Avispa para atraer al resto de los Vengadores con la intención de capturarlos. Sin embargo, gracias a la intervención de Goliat, el Coleccionista fue derrotado, y hubo de huir junto al Escarabajo.

A este intento de capturar a los Vengadores, le siguieron varios otros, uno de ellos tuvo lugar en Rutland, Vermont, donde disfrazado, engañó a los Vengadores, logrando capturar al Capitán América, Thor o la Pantera Negra , sin embargo los restantes Vengadores lograron descubrir al Coleccionista y liberar a los capturados. Además de los Vengadores, el Coleccionista se ha enfrentado a otros héroes terrestres, como Namor y Spiderman, cuando pretendía capturar para su colección a Marrina, como espécimen único de híbrido entre humano y Plodex. Sin embargo, la intervención de Alpha Flight lo evitó.

Finalmente, el Coleccionista creyó que la amenaza que había presentido, se hacía real con la aparición del titán Thanos, cuyo objetivo era acabar con todo lo vivo. El Coleccionista se mantuvo a la expectativa, sin decidirse a intervenir, y vio como Thanos era derrotado gracias a la intervención de los héroes terrestres. La aparición de Thanos hizo ver al Coleccionista que si la amenaza que él había visto, cumplía su amenaza, ya no podría seguir con su obsesión de coleccionar, así que cuando una segunda amenaza amenazó toda la vida, en la figura del humano llamado Korvac, que había obtenido un poder inconmensurable, el Coleccionista decidió intervenir para poner fin a esa amenaza. Así, se puso en contacto con su hija Carina, y la envió junto a Korvac, para descubrir si tenía alguna debilidad. Sin embargo, Carina se enamoró de Korvac, y no pudo cumplir su misión, revelándole a Korvac la existencia de su padre. 


Al mismo tiempo, y por si sus planes fracasaban, volvió a su plan original de secuestrar a los Vengadores para salvarlos de la posible destrucción. Así, usando sus máquinas para secuestrarlos, el Coleccionista logró secuestrar a todos los Vengadores actuales y pasados, excepto a cuatro de ellos, Thor, Ojo de Halcón, Iron Man y la Avispa, los cuales localizaron su nave en el espacio y viajaron hasta ella para liberar a sus compañeros. Tras dura lucha en el espacio, los Vengadores fueron derrotados a excepción de Ojo de Halcón que logró derrotar al Coleccionista, y liberar a sus compañeros. Sin embargo, cuando el Coleccionista iba a hablarles de la amenaza de Korvac, éste lo mató con un rayo de energía.

Poco después, el compañero del Coleccionista, el Gran Maestro, retó a la Muerte a un juego, en que estaría en juego la vida del Coleccionista. El juego lo ganó el Gran Maestro, y logró que el Coleccionista resucitara, al parecer al coste de su propia vida. El Coleccionista retomó su tarea de coleccionar, hasta que el Gran Maestro se puso en contacto con él desde el Reino de la Muerte y le expuso su plan de robarle los poderes a la Muerte. Así, el Coleccionista tomó parte en el engaño a Vengadores y Nuevos Vengadores, que llevó a éstos al Reino de la Muerte, y que tenía como objetivo acabar con el Universo con un nuevo Big Bang, tras el cual los Primigenios serían los amos de ese nuevo Universo. Sin embargo los dos grupos de Vengadores derrotaron al Gran Maestro, y el plan fracasó.

Más tarde, junto a sus compañeros Primigenios, planeó la destrucción de Galactus, el único ser que era más viejo que ellos mismos. Para ello planeaban usar unos artefactos de poder con el que mermarían la energía de Galactus hasta matarlo. Antes tenían que acabar con sus heraldos, lo que llevó a un enfrentamiento contra Estela Plateada. Durante gran parte del enfrentamiento contra Galactus, parecía que los Primigenios iban a triunfar, pero gracias a la intervención de sus Heraldos, finalmente los Primigenios fueron derrotados, tres de ellos aparentemente eliminados, y el resto fueron engullidos por el Devorador de Mundos, entre ellos el Coleccionista. Debido al acuerdo al que años antes había llegado el Gran Maestro con la Muerte, mediante el cual ningún Primigenio podía morir, los Primigenios permanecieron con vida en el interior de Galactus, esperando la oportunidad de liberarse.

Esta oportunidad les llegó con el ataque del Intermediador contra Galactus, que coincidió con un ataque de los Primigenios desde el interior que obligó a Galactus a expulsarlos. Los Primigenios usaron sus gemas del Infinito para eludir al castigo de Galactus. Precisamente por causa de estas gemas, las cuales ambicionaba Thanos, se abrió un enfrentamiento entre el titán y los Primigenios que poseían una de esas gemas. Como poseedor de la Gema de la Realidad, el Coleccionista se convirtió en un objetivo para Thanos. Conocedor de la ambición de su rival por coleccionar, Thanos le ofreció un trato, canjear la gema de la Realidad, por el cuerpo de su compañero Primigenio el Corredor, revertido a un estado adolescente. El Coleccionista aceptó el cambio, y le dio a Thanos la gema de la Realidad. Desgraciadamente, cuando el titán se marchó, el Corredor volvió a la normalidad, y el Coleccionista supo que le habían engañado.

No se supo gran cosa del Coleccionista, hasta que un grupo de Vengadores que había acudido a la Luna a investigar la aparición de una belicosa raza llamada la Cofradía, encontró una de sus naves, que al parecer se había estrellado. Los Vengadores encontraron al Coleccionista, sumido en estado catatónico y, cuando se recuperó parcialmente, les explicó que la Cofradía, raza levemente emparentada con los Eternos y una de las razas guerreras más peligrosas de la galaxia, y a la que había logrado capturar e incluir en su colección, había escapado del planeta prisión miniaturizado en que los tenía encerrados en su nave, y la habían estrellado con el objetivo de escapar. 

Finalmente, los Vengadores descubrieron que todo era un plan del Coleccionista para acabar con la población de la Tierra, y así conseguir que los Vengadores, además de ser los seres más formidables de su colección, también fueran los únicos supervivientes de su planeta. Esa era la razón por la que había llevado a la Cofradía a la Tierra, para después de haber mostrado su verdadera forma alienigena y todo su poder, usar éste para matarlos, liberando así las bacterias que llevaban en su cuerpo, matando a toda la población humana, a excepción de los Vengadores a los cuales habría capturado previamente. Sin embargo, gracias a la Eterna Sersi, la Cofradía logró formar en torno a su líder Thane Ector, una Unimente, con la que se enfrentaron al Coleccionista, derrotándolo y aparentemente matándolo.

Sin embargo el Coleccionista sobrevivió, y deseoso de vengarse de los Vengadores, facilitó ayuda a los rebeldes Kree de Galen Kor, a los que facilitó una Bomba con la que destruir la Tierra aunque finalmente los Vengadores lograron derrotarlos. Desde entonces se desconocen las actividades del Coleccionista.


Poderes y habilidades.

En su forma verdadera, de la cabeza del Coleccionista surgen pequeños tentáculos, semejantes a apéndices, los cuales ocultaba en su forma humanoide. El Coleccionista posee una fuerza sobrehumana que no ha podido ser evaluada, debido a la capacidad de los Primigenios para aumentar su potencia hasta límites desconocidos. Como miembro de los Primigenios, el Coleccionista posee un cuerpo inmortal, inmune a la degeneración celular producida por la edad, y es inmune a cualquier tipo de agresión física. Solamente la dispersión de la mayor parte de las moléculas de su cuerpo superando la capacidad de su cuerpo para regenerar heridas, podría causar su muerte. 

Debido al pacto del Gran Maestro con la Muerte, actualmente ni el Coleccionista ni el resto de los Primigenios pueden morir. A diferencia de algunos de sus compañeros Primigenios, como el Campeón o el Contemplador que han dedicado su vida a desarrollar los vastos poderes de su cuerpo o mente, el Coleccionista no ha desarrollado especialmente ninguna de sus habilidades. Aún así, como el resto de Primigenios, el Coleccionista tiene, aunque apenas lo usa, la habilidad para manipular energía cósmica con diferentes usos, así, puede proyectar rayos de fuerza, incrementar su masa y tamaño hasta límites desconocidos, aumentar su fuerza.

El Coleccionista también tiene la habilidad de predecir de manera parcial, ciertos momentos del futuro, aunque para lograrlo el Coleccionista debe sumirse en largos periodos de meditación para poder captar las particularidades de estos flashes, como cuando se va a producir, donde, quien participará etc... En ocasiones estas visiones no pertenecen a esta realidad, sino a otra alternativa, como cuando "vio" a Thanos destruyendo el Universo. El Coleccionista también una limitada telepatía con el resto de sus compañeros Primigenios, en especial con el Gran Maestro.

El Coleccionista tiene amplios conocimientos sobre la fauna, la flora, las culturas y otros aspectos de un largo número de planetas.


El Coleccionista dispone de un variado zoo que incluye animales de toda la galaxia, y que puede utilizar contra sus enemigos, entre estos animales se incluye un "Ojos de Serpiente" con poderes hipnóticos. Además tiene otros artefactos, como una poción de obediencia, que le permite controlar a sus víctimas, pantallas mediante las que observa cualquier punto del Universo, una máquina del Tiempo y otros muchos artefactos. El Coleccionista tuvo durante un corto período de tiempo una de las gemas del Infinito, en concreto la gema de la Realidad (amarilla), pero no la usó como arma al no comprender en su totalidad sus posibilidades.

El Coleccionista dispone en su colección de una amplia variedad de armas que tiene a su disposición. Algunas de estas armas pertenecen a épocas pasadas de la Tierra, como catapultas de la Edad Media, cristales tibetanos que lanzan rayos de fuerza, o habichuelas mágicas que permiten convocar a gigantes.También dispone de armamento alienígena, como armas del planeta Vega, que pueden privar a sus enemigos de su fuerza o salud, gigantescos robots, jaulas de éxtasis.


Creado por Stan Lee / Don Heck.
Año 1966.

The Watchers / Los Vigilantes.


Historia.

Los Vigilantes son una raza extraterrestre enormemente poderosa, de una antigüedad ancestral que se remonta a hace eones. Esta raza se dedica a la observación pasiva de los fenómenos del Universo. Su planeta hogar es un mundo innominado en un desconocido sistema solar en una galaxia diferente a la Vía Láctea, la cual está cubierta de vegetación y carece de ningún lugar para vivir. Ningún Vigilante vive en el planeta hogar, prefiriendo fijar su residencia en algún lugar del sistema solar el cual habían elegido para observar. 

En las raras ocasiones en que los Vigilantes viajan a su mundo hogar. Utilizan su avanzada tecnología para crear un lugar donde vivir, lugar que deshacen después de usarlo. Aunque no está probado, es probable que el planeta que se considera como el planeta hogar de los Vigilantes, no sea su planeta de origen. Si lo fuera, la edad de la raza de los Vigilantes sería relativamente breve, apenas una fracción de la vida del sistema solar donde se encuentra, es más probable que su planeta de origen sea algún planeta en otro sistema solar destruido hace eones.

Dado que los Vigilantes están dispersos por todo el Universo, y raramente se reúnen, es imposible calcular cuantos de ellos existen actualmente. Los Vigilantes viven en ciudadelas especialmente construidas, con un mecanismo de defensa que hace que se compriman microscópicamente si entra un intruso y no está su dueño para echarlo.

Se han dedicado a la observación pasiva desde hace eones, después de que un experimento altruista terminara en tragedia. Esto sucedió al poco tiempo que los Vigilantes se convirtieran en inmortales y adquirieran su capacidad para viajar por el hiperespacio. El Alto Tribunal de los Vigilantes debatió si su raza debía compartir su tecnología con razas menos avanzadas de otros mundos. 

El Vigilante llamado Ikor afirmaba que era el deber de los Vigilantes compartir sus conocimientos para ayudar a otras razas, aunque el líder del Tribunal, Emnu, argüía que no debían relacionarse con razas que no fueran sus iguales. Fue el hijo de Ikor, Uatu, quien finalmente persuadió a la mayoría del Tribunal para ponerse del bando de Ikor. Una delegación de cuatro Vigilantes, entre los que se encontraba Uatu salió de su planeta, y viajó al primer planeta con vida inteligente que encontraron, el planeta Prosilicus. 

Los Vigilantes ofrecieron a los habitantes de Prosilicus, el conocimiento de la energía atómica, una ciencia rudimentaria para los Vigilantes, pero avanzada para el nivel de los habitantes del planeta. Los habitantes de Prosilicus se mostraron encantados y aceptaron los conocimientos que los Vigilantes les daban, y estos les enseñaron el uso de la energía atómica durante unos meses. Cuando acabó su misión, los Vigilantes abandonaron el planeta. Los habitantes de Prosilicus, una vez se marcharon los Vigilantes, desarrollaron armamento nuclear, el cual utilizaron por primera vez para hacerse la guerra entre ellos. El siguiente uso que hicieron del armamento nuclear fue para enfrentarse en una guerra contra otra raza alienígena, como resultado, el planeta Prosilicus fue devastado, y su gente llegó al borde de la extinción.

Años después de su marcha, los Vigilantes regresaron a Prosilicus para comprobar los progresos que habían hecho, y se horrorizaron al ver los resultados de los conflictos nucleares. En vista de los resultados de su experimento, los Vigilantes decidieron que nunca más interferirían en los asuntos de cualquier otra raza. 

El desastre causado por su intervención en Prosilicus fue tan terrible para el punto de vista de los Vigilantes, que estos establecieran un estricto código de no interferencia y de observación pasiva. El código es tan estricto que si algún miembro de otra raza que no fuera de los Vigilantes, estaba a punto de morir frente a uno de ellos, estos no podían interferir en el orden natural de las cosas, y no podían intentar salvarlo. Así mismo, tampoco podían causar la muerte de ningún ser vivo.

Al poco de producirse el desastre de Prosilicus, los Vigilantes evacuaron su mundo hogar y se dispersaron por toda la galaxia y otras galaxias vecinas. Cada Vigilante eligió un sistema solar donde hubiera vida inteligente o estuviera a punto de aparecer, como su nuevo hogar. Llevados por su afán de conocimiento, los Vigilantes se dedicaron a la observación del Universo, poniendo énfasis en las razas inteligentes, teniendo siempre en cuenta su código de no interferencia.


Algunos Vigilantes han extendido el ámbito de sus estudios hasta incluir realidades alternativas, basadas en momentos divergentes de la realidad en que vivimos. La manera precisa en que estos Vigilantes realizan esas observaciones, al igual que como ha descubierto la existencia de dichas realidades, no ha sido revelado, ni tampoco la causa, aunque se especula que lo hacen para comprender mejor la realidad que están estudiando.

El estricto código de los Vigilantes no es aceptado de buena gana por todos sus miembros, así, tenemos las más notables excepciones de Uatu y de Aron, aunque no son los únicos en no cumplir el código, ya que hay otros Vigilantes rebeldes. Existe también el caso de otro Vigilante renegado, que fue convencido por Mortífero que los Vigilantes ya interferían en el Universo con el simple hecho de vigilar, y la única manera de no interferir era dejando de existir. Esta idea se fue extendiendo como una plaga, matando a todos los Vigilantes que resultaban convencidos por esta idea, aunque el Vigilante instigador había muerto ya hace mucho. La plaga se vio detenida cuando el Vengador cósmico Quasar convenció a los Vigilantes que incluso su muerte y desaparición interfería en el Universo, y que por tanto al Universo le convenía más que siguieran existiendo.

Últimamente se ha descubierto que el fin último de la vigilancia de los Vigilantes es recopilar toda la información del Universo para que una vez este sea destruido por un nuevo Big Ban, el nuevo Universo resultante pueda aprovecharse de esta información. Los Vigilantes están en guerra con los Celestiales desde hace eones por causas desconocidas, pero no han entrado en conflicto directo entre ellos ya que un enfrentamiento de tal magnitud podría acabar con el Universo. La última vez que se enfrentaron, fueron detenidos por los 4 Fantásticos, cuando Susan Richards destruyó a Exitar, el representante de los Celestiales, después de que este hubiera acabado con Uno, el representante de los Vigilantes y portador de todo el conocimiento reunido por estos. Con la intervención de los 4 Fantásticos la guerra quedó postergada durante unos milenios.

A parte de Uatu, solo se conocen a unos pocos Vigilantes por el nombre, como son Ecce, el Vigilante que presenció la incubación y nacimiento de Galactus, y que tuvo la oportunidad de destruir al Devorador de Mundos, pero que no lo hizo atendiendo al código de su raza. También estaba Ikor, padre de Uatu, el Vigilante que propuso dotar a Prosilicus de la tecnología de los Vigilantes. 

Estaba Emnu, el líder del Alto Tribunal de los Vigilantes, y Aron, el Vigilante rebelde, y el Vigilante conocido como el Nominador. También existe el Vigilante conocido como Uno, al que los Vigilantes habían dotado de todos sus conocimientos y observaciones, con el único objetivo de que Uno sobreviviera en caso de un nuevo Big Ban. La presencia de Uno, y su elevado nivel de poder y conocimiento llevaron a los Vigilantes a enzarzarse en una guerra con los Celestiales, una guerra que al parecer duraba varios miles de años y a la que puso fin Susan Richards.

Aron es sin duda el Vigilante más malvado y rebelde, ha participado en múltiples planes y complots que van en contra de todos los principios de su raza, ha combatido en multitud de ocasiones contra los 4 Fantásticos, y hasta su aparente muerte a manos de Uatu se produjo después de que el Rebelde intentara provocar un nuevo Big Ban, al que solo él sobreviviría. Otro Vigilante que merece ser mencionado es Ute, el Vigilante de una dimensión paralela, y que fue herido de gravedad al ser alcanzado por la explosión de la Tierra como consecuencia de los actos de una Sersi de dicha dimensión paralela. Ute fue capturado por Proctor, líder de los Recolectores, y su poder drenado, hasta que finalmente Ute pudo liberarse con la ayuda de la Sersi de esta dimensión, y utilizó los últimos vestigios de su poder para reparar parte del daño de Proctor en nuestra Tierra antes de morir.


Los Vigilantes han presenciado actos de gran importancia para el Universo, como la creación de Galactus, la destrucción de Prosilicus, la llegada de Galactus a la Tierra, la desaparición de los héroes durante Onslaught, la creación por parte de Maelstrom de un agujero negro que estuvo a punto de comprimir el Universo o las maquinaciones de Thanos para conquistar el Universo con el Guantelete del Infinito.

Poderes y habilidades.

Los Vigilantes son una raza humanoide de gigantes para la escala humana. Sus cabezas son más grandes en proporción al cuerpo que la de un humano. Su gran capacidad encefálica les confiere un alto intelecto y poderes mentales de bastas proporciones. Aparentemente no hay ningún rasgo distintivo que diferencien a los Vigilantes entre machos y hembras, sin embargo, los Vigilantes se reproducen sexualmente, y mantienen unas relaciones familiares primarias como parte de la educación y el entrenamiento en su juventud.

Cada Vigilante posee un vasto poder mental, físico y de manipulación energética, también son telépatas, capaces de leer la mente de prácticamente todos los seres vivos, así como de proyectar imágenes en las mentes ajenas. Los Vigilantes pueden también alterar su imagen, eligiendo cualquier apariencia que elijan, esta habilidad es un poder psíquico más que un poder físico que le permita, al igual que los Skrulls, cambiar su apariencia física. Los Vigilantes pueden transformar su cuerpo en una especie de forma de energía para poder teleportarse por el espacio a mayor velocidad que la luz.

Los Vigilantes pueden también manipular psiónicamente cualquier tipo de energía dentro del espectro electromagnético, los límites de esta capacidad son desconocidos, aunque es probable que alcancen límites similares a los del todopoderoso Odín o Zeus.

Aparentemente los Vigilantes son inmortales, dependiendo solamente de su voluntad, de hecho, aún muertos por desintegración, podrían resucitar si esa es su voluntad, reintegrándose en el tiempo. Presumiblemente, una explosión lo suficientemente poderosa para dispersar las moléculas de su cuerpo podría acabar con un Vigilante, de hecho, se ha vivido la muerte de dos Vigilantes, Ute, un Vigilante de una dimensión paralela, y Aron, el Vigilante malvado, además, Uno, un Vigilante que albergaba aparentemente el conocimiento de todos los Vigilantes, fue asesinado por los Celestiales. Los Vigilantes no envejecen nunca (aunque hay signos de madurez en algunos de ellos), y se bombardean a sí mismos con "Delta Rayos" para aumentar su fuerza vital.


Creado por Stan Lee / Jack Kirby.
Año 1962.

Eternity / Eternidad.


Historia.

La Eternidad es una entidad cósmica, personificación del tiempo. La Eternidad conoció al Dr. Extraño cuando buscaba fuentes de poder adicionales que Extraño creía que no necesitaba. Meses después Eternidad comenzó una pelea con Dormammu, que obviamente ganó.

Eternidad fue apresado por Pesadilla, que intentaba que Eternidad soñase que el mundo se destruía para que se hiciese realidad. Extraño lo liberó y, como agradecimiento, Eternidad le proporcionó la identidad de Stephen Sanders. Durante el juicio de Reed Richards por parte de los Shi'ar, los defensores de Richards, Galactus y Uatu el Vigilante convocaron a Eternidad como testigo.

Después de la apropiación por parte de Thanos del Guantelete del Infinito, los héroes terrestres intentaron derrotarle, pero al fracasar, los seres cósmicos se reunieron para enfrentarse al Titán Loco. Con el poder de las Gemas del Infinito, Thanos pudo someterlos con facilidad. La Eternidad acudió, pero fue igualmente vencida. De esta forma Thanos usurpó el puesto de Eternidad por poco tiempo, ya que el abandono de su forma física propició que su nieta Nébula le arrebatase el Guantelete, que posteriormente perdería en favor de Adam Warlock.

Recientemente fue destruido en dos ocasiones. La primera fue cuando el Nulificador Supremo fue usado para destruir a Abraxas. Eternidad fue destruida para volver a crearse sin existir Abraxas. La segunda, fue cuando Entropía se alió con el Capitán Marvel y le destruyó definitivamente. Pero tras su destrucción, Entropía decidió crear algo, y al hacerlo, se convirtió en Eternidad. Por lo tanto, la Eternidad que una vez fue Entropía puede ser considerada la original, por ser igual que la anterior.

Dormammu y Umar atentarían contra Eternidad queriendo robar su poder. Dormammu lo logró y se sumergió en su esencia y obtuvo su poder, pero los Defensores y Umar lo derrotaron. Ésta última consiguió robarle el poder y restauró la realidad reparando las manipulaciones de su hermano.

Poderes y habilidades.

Eternidad posee absoluto control sobre el tiempo, espacio, materia y energía. Junto con Infinito consigue que el tejido del espacio-tiempo no se rasgue, lo que conllevaría la desaparición del Universo.


Creado por Stan Lee / Steve Ditko.
Año 1965.

 
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