
Guerras Clónicas, la serie animada del genio ruso Genndy Tartakovsky, transmitida por Cartoon Network en minicápsulas de escasos minutos, se convirtió en un fenómeno mercadológico desde su salida al aire, constituyéndose como un eslabón invaluable que anuncia y da entrada de forma suntuosa al último episodio de la saga.
Con las únicas premisas de no dar muerte a ninguno de los protagonistas ni ahondar en la historia de amor entre Anakin y Padme, Tartakovsky, haciendo uso de los personajes principales y la biblioteca de sonidos de Star Wars, crea una delicia de fastuoso estilo visual y nos envía a velocidad luz, una serie fantástica que complementa y enriquece abrumadoramente el universo de la Fuerza.
Tartakovsky (Director y creador de tremendas series infantiles como Samurai Jack, Las Chicas Superpoderosas o El Laboratorio de Dexter) creó en veinte capítulos iniciales de tres minutos cada uno, una historia que se siente, vive y respira como la Star Wars original, premisa que las precuelas nunca lograron. Los capítulos de esta serie tenían esta duración debido a la desconfianza de Lucas en el proyecto tras otros fracasos televisivos años atrás, sin embargo, después de ver los exuberantes resultados, incluyendo un Emmy a la Mejor Animación, autorizó al talento moscovita, a crear otros cinco capítulos de 12 minutos cada uno y le dio la promesa de ligar el final de la serie animada con el inicio del Episodio III.
Clone Wars tiene magia propia y resalta la esencia de Star Wars en un producto que muestra en pocos minutos, lo que muchos no recibieron en todas la precuelas. Eventos que siempre nos preguntamos cómo serían, tienen respuesta en esta maravilla 2D; la iniciación de un Caballero Jedi, la de Anakin específicamente; el proceso de armado de un sable laser, con todo y el cristal interno que da vida a la hoja de luz; la razón por la que el “elegido” luce la marca en su rostro, las experiencias con su poder descontrolado, su ira, su rebeldía; el entrenamiento de Grievous por Dooku; la matanza de Jedis a manos de este General mitad droide; la aparición de los ARC Troopers, unidades de élite; y el rapto final del Canciller Palpatine que enlaza la serie animada con la última cinta, son tan sólo una muestra de lo que se puede hacer con poco tiempo, pero mucho talento e imaginación.
En lo personal, me encanta uno de los capítulos, donde Anakin entra a una cueva donde se le deberá comunicar su futuro; en ella, a través de dibujos en la pared, al estilo Príncipe de Egipto, Anakin logra verse como el liberador de varios pueblos oprimidos, siempre ayudado por el poder de su mano mecánica, mano que después le acerca a la maldad y termina por traicionarlo al volverse contra aquellos que ama. Fantástica metáfora que anticipa el negro desenlace del tercer episodio de la saga.
Clone Wars no sólo es un experimento tremendamente exitoso, es también la redención de malos recuerdos televisivos y una espléndida experiencia visual que profundiza y nos lleva en Tie Fighter a un universo que sobrevive en la mente y el alma de los fans desde hace más de veinticinco años.
Creador George Lucas/Genndy Tartakovsky
Episodios 100
Año 2006
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